4. Formaciones (I)
Formaciones
Toda táctica se construye en torno a una estructura que decide la ‘forma’ básica de la formación empleando variaciones en los ajustes de mentalidad, línea defensiva, presión, desmarques y pases. Para que cualquier táctica funcione de forma efectiva, estos ingredientes clave deben ser establecidos correctamente. Los papeles de los jugadores individuales se adapan luego a estas instrucciones.
Funciones de los jugadores y sistemas de mentalidad
En general, las formaciones se basan en determinadas posiciones, que son llamadas por sus abreviaciones típicas de Football Manager (’centrocampista izquierdo’ se convierte en ‘MEI’, portero en ‘PO’, etc.). Sin embargo, hay cuatro funciones atípicas de las posiciones habituales de Football Manager que son fundamentales para el diseño de tácticas.
El MECd y el MECa
En toda táctica, un centrocampista central tiene que ostentar el papel de MECd (centrocampista con labores defensivas) y otro tiene que realizar la tarea de MECa (centrocampista con labores ofensivas).
El MECd es un jugador de contención. Puede colocársele en la posición de CD, pero no necesariamente. Debería tener una mentalidad defensiva y generalmente no subirá. Su papel primario es proteger la línea de atrás cuando el mediocampo y los delanteros ataquen, y actuar como la primera línea de defensa cuando el contrario tiene la posesión (ofensiva) del balón. Debería ser cauto, aguantar su posición y ayudar a mantener la forma defensiva del equipo.
El MECa es la otra cara de la moneda. Es un jugador de ataque cuya misión es asistir a los delanteros cuando el equipo tiene la posesión. Puede colocársele en la posición de MP, pero no necesariamente. Será más atacante, tenderá a subir más y frecuentemente asume un papel de creador de juego en el centro del campo.
Tener ambos tipos de centrocampistas centrales en un equipo significa que el mediocampo no queda vendido cuando el equipo ataca, a la vez que asegura que hay suficiente gente atacando para ofrecer alternativas. Proporciona estabilidad defensiva y músculo en ataque.
El DLd y el DLa
Esta es una distinción ligeramente más difícil de reconocer a simple vista. Es mejor explicar el sistema referido a formaciones que emplean dos delanteros, como el clásico 4-4-2.
El DLd es el jugador de enganche. Se deja caer en el hueco detrás del delantero principal para actuar como un puente entre el centro del campo y el ataque. Sin él, es posible dejar a los dos delanteros completamente aislados del resto del equipo. Con él, hay un fase escalonada de ataque. El delantero principal y, si la formación lo permite, un par de centrocampistas, se desmarcan por delante de él mientras él aguanta el balón y busca opciones de pase, dándole tiempo al ataque para tomar forma.
Esto es crucial en todos los sistemas, pero especialmente para aquellos que emplean una estrategia de contraataque. Hacer que caiga más atrás ofrece opciones de pase al otro delantero y a los centrocampistas, haciendo que el juego se mantenga imaginativo, fluido y efectivo.
El DLa es su compañero de ataque. Debiendo mantenerse arriba en todo momento, es casi siempre el objetivo final del juego de ataque (pero no necesariamente el hombre objetivo). Juega colgado del hombro del último defensa, intenta pescar los balones largos y en profundidad, y se mueve tanto como sea posible para crearse espacio para sí mismo. Siendo el delantero más adelantado, siempre ofrece una opción de pase ofensivo, sobre todo para el DLd. Puede, si es necesario, descargar el balón en compañeros colocados más atrás, pero su función primaria es la de intentar rematar las jugadas de ataque.
Sin embargo, esta definición se vuelve algo difusa en formaciones que tengan menos o más de dos delanteros.
Formaciones con un delantero solitario: En una formación con un único delantero, uno de los MECs o MPs juega el papel de DLa. La idea aquí es que la función del delantero solitario es más similar a la de un DLd que a la de un verdadero DLa. Tratará de aguantar el balón arriba y dárselo a otros. Buscará mantener el balón lo suficiente como para que lleguen las ayudas en forma de centrocampistas y extremos. Para no dejarlo aislado, es necesario darle una mentalidad más baja. Para asegurarse de que las ayudas llegan rápidamente, el mediapunta debe tener una mentalidad mucho más alta. En casi todas las formaciones con un delantero solitario, podrás colocar a un jugador con unas instrucciones de mentalidad propias de un DLa en el mediocampo y aún así seguir empleando un MECa más estándar junto a él.
Formaciones de tres delanteros: En formaciones con tres delanteros, es beneficioso hacer que el delantero central sea el DLa y que los dos delanteros de soporte sean DLds. Esto significa que tiene a dos hombres ayudándole y tratando de enviarle balones en profundidad. Esto debería permitir a los tres jugadores mantenerse en contacto con el resto del equipo, proporcionando presencia en ataque y múltiples opciones de pase.
Formaciones con cuatro delanteros: Esto no es un problema con una fuerza de ataque de cuatro hombres, que símplemente emplea MEI/D’s o MPI/D’s adelantados en la posición de DLI/D’s.
Con esos términos aclarados, podemos continuar con las formaciones.
Tipos de mánager y sistemas de mentalidad
Las dos instrucciones tácticas primarias (mentalidad y libertad creativa) son las más difíciles de traducir al lenguaje futbolístico del mundo real. Es difícil imaginar a un mánager especificando exactamente cómo de ofensivo debería ser cada jugador o cuánto se le permite desviarse de las instrucciones del mánager hasta el grado en que los sliders permiten hacerlo.
Semejantes niveles de precisión han causado tradicionalmente mucha aversión y muchas discusiones entre los mánagers de FM y a menudo han sido fuertemente criticados por ser demasiado complejos. En un intento de desenmarañar estas complejidades, nos gustaría ofrecer un nuevo concepto basado en que estos sliders determinan tanto las tácticas del equipo como el tipo de mánager que se es.
Las dos “polaridades” de los tipos de mánager son el mánager autoritario y el libertario. El autoritario determina cada aspecto del juego del equipo, y espera que cada jugador siga sus instrucciones al pie de la letra. La estructura de metalidades será ajustada individualmente para cada jugador y la libertad creativa será casi nula. El equipo jugará un fútbol muy preciso y controlado con poco talento o creatividad y dependerá en gran medida de las jugadas a balón parado y de las jugadas ensayadas para marcar. En el lado opuesto, el mánager libertario tiene una vaga idea de cómo de ofensivo o defensivo deberá ser su equipo para cada partido y deja que sus jugadores usen la cabeza. La estructura de mentalidades será muy genérica y la libertad creativa será alta. El equipo jugará un fútbol que fluya libremente y los goles vendrán de todo tipo de jugadas, debido a su juego abierto.
Como en la vida real, estos dos estereotipos de mánager, aunque potencialmente efectivos a corto plazo, tienen muchas posibilidades de fallar a la larga, ya que son muy unidimensionales en su planteamiento. El mánager excesivamente estructurado puede llevar su estilo de fútbol super-controlado al más alto nivel, pero normalmente es demasiado cuadriculado para mantenerse ahí, con sus equipos siendo incapaces de ofrecer suficiente talento y creatividad para romper las defensas de alto nivel. Sin embargo, debería ser capaz de mantener arriba a un equipo pobre jugando símplemente un fútbol de probabilidades. El mánager que se centra en el talento y la creatividad lo hará muy bien con una plantilla llena de jugadores capaces de jugar bien en lo más alto de las mejores ligas, pero no conseguirá poner suficientes argumentos tácticos encima de la mesa para ganar partidos y títulos importantes. Con una plantilla pobre, es probable que sea un auténtico desastre, ya que le pedirá a sus jugadores que hagan cosas de las que no son capaces.
Como los mánagers de la vida real, para conseguir éxitos en FM09 será necesario aprender a compatibilizar, por un lado, el planteamiento sistemático de las formaciones, y por otro, la confianza en determinados jugadores a los que se les pueda dar libertad creativa sin que perturben la visión táctica general que tiene el mánager. Saber qué tipo de mánager eres te permitirá, por tanto, elegir o diseñar un sistema de metalidades que se ajuste mejor a tu estilo. Algunos sistemas le vienen mejor a un mánager de tipo más autoritario, ya que lo pueden hacer bien con una libertad creativa limitada, mientras que otros son más afines a los métodos más libertarios, requiriendo mucha creatividad y talento para aflorar.
Elijas el que elijas, es casi seguro que necesitarás retocarlos para que se ajusten a tus propias preferencias de juego, tu habilidad como mánager y la habilidad de los jugadores que tengas a tu disposición. Puede que seas un mánager agresivo que intenta imponer su estilo de juego particular sobre el rival y por tanto te decantarás por un esquema ofensivo con poca libertad creativa. Puede que analices la estrategia de tu oponente detalladamente y asignes a la mayoría de tus jugadores órdenes para contrarrestarla, confiando en unos pocos privilegiados para hacer el trabajo creativo. No hay una “manera mejor” de jugar o dirigir. Sin embargo, en alguna parte habrá un estilo de juego que encaje mejor con tu visión y temperamento. La siguiente sección destaca una serie de planteamientos de mentalidad que han funcionado durante las últimas versiones, incluyendo su relativa idoneidad para los distintos tipos de mánager.
Los sistemas de mentalidad serán presentados en orden, yendo desde los planteamientos más autoritarios del principio hasta los más libertarios del final. Los sistemas de mentalidad autoritarios asignan mentalidades e instrucciones específicas a cada jugador, mientras que los libertarios son más simples y están más basados en el conjunto del equipo. Las estructuras de mentalidad mostradas indican cómo sería el aspecto de una estrategia de partido estándar. Sin embargo, los valores de mentalidad mostrados para cada jugador sólo tratan de ilustrar los ajustes, y no tienen porqué ser seguidos de forma precisa. Si eres un mánager cauto, tu mentalidad de partida (la de los defensas centrales, o DFCs) puede bajar hasta el cinco. Si eres más agresivo, podrías tener una mentalidad mínima de once. Para diseñar una estrategia de ataque complementaria, símplemente aumenta cada valor entre cuatro y ocho posiciones, dependiendo de tus ajustes iniciales. Para una estrategia defensiva, bájalo entre cuatro y ocho posiciones.
NOTA: Recomendamos un máximo de ocho posiciones de diferencia entre la mentalidad de los jugadores más atacantes y los más defensivos de cualquier estrategia. Huecos de mentalidad más grandes que esos corren el riesgo de aislar a la defensa del centro del campo y al centro del campo del ataque.
La defensa Nike
Tipo de Mánager: José Mourinho
Aunque esta estructura de mentalidad es básicamente una adaptación de la Regla de Uno, se adapta de forma ideal a aquellos que deseen jugar al estilo Mourinho. Está altamente orientada al control, y especifica más ajustes individuales de mentalidad que ningún otro sistema. Refleja fielmente las tácticas de Mourinho de dos formas: primeramente, emplea un central atlético de cobertura que asiste a un poderoso destructor, asimilándose a la asociación Carvalho/Terry del Chelsea; en segundo lugar, el MECd se coloca ligeramente más atrás de lo que lo haría en la Regla de Uno, lo que equivale a cómo Mourinho empleaba a Makélélé. Como todas las tácticas de Regla de Uno, encaja con el mánager tipo Mourinho, ya que puede funcionar bien sin mucha libertad creativa.
PO: 7
DFCd: 6
DFC: 8
DFD/I: 10
MECd: 9
MEI/D: 11
MECa: 12
DLs: 13
Autor: Justified
La defensa de líbero
Tipo de mánager: Fabio Capello
Al igual que la defensa Nike, la defensa de líbero es una readaptación de la Regla de Uno. Como Mourinho, Capello es muy específico sobre cómo quiere que actúe cada uno de sus jugadores, y siempre emplea un centrocampista de contención muy retrasado. Sin embargo, a diferencia de Mourinho, Capello anima a uno de sus centrales a subir con el balón a la manera de un líbero clásico, como se ha visto con las actuaciones de Rio Ferdinand a las órdenes de Capello con Inglaterra. Al establecer una línea defensiva más retrasada que la defensa Nike, la defensa de líbero se ajusta mejor al tipo de fútbol controlado y de posesión que Capello prefiere, en contraste con el planteamiento muscular y directo de Mourinho.
PO: 8
DFC: 8
DFC: 13
DFI/D: 9
MECd: 8
MEI/D: 11
MECa: 13
DLs: 14
Autor: Jaswarbrick
Regla de uno (RdU)
Tipo de mánager: Martin O’Neill
La regla de uno funciona de la misma manera que la táctica de Martin O’Neill. Como Mourinho y Capello, O’Neill es muy meticuloso con las tácticas y espera que cada uno de sus jugadores cumpla una función específica. Sin embargo, ha tenido muchas menos oportunidades de trabajar con genuínos jugadores de clase mundial, lo que le ha llevado a emplear un sistema más genérico en el que jugadores de menor calidad son capaces de funcionar bien. Al aplicar detalladas instrucciones específicas y mentalidades a cada jugador, O’Neill consigue que el equipo rinda por encima de sus posibilidades sin la necesidad de contar con jugadores de gran talento o creatividad en la línea de ataque. Al basarse en una estructura táctica muy detallada, puede permitirse emplear niveles bastante bajos de libertad creativa sin que baje el rendimiento del equipo.
PO: 7
DFC: 8
DFI/D: 9
MECd: 10
MEI/D: 11
MECa: 12
DLs: 13
Autor: wwfan
Franjas de dos
Tipo de mánager: Alex Ferguson
Sir Alex es el primer mánager que se desvía de las metodologías de control muy estricto. El sistema del Manchester United, especialmente en la época de Queiroz, opera por medio de cuatro franjas de juego. Mientras que los defensas centrales reciben principalmente órdenes defensivas (a diferencia de cuando juega con Capello, aquí Ferdinand se queda atrás), los laterales y el mediocentro defensivo ofrecen asistencia desde atrás a la línea de ataque además de cumplir con sus obligaciones defensivas. El centrocampistas ofensivo y los extremos se vuelven virtualmente intercambiables entre sí, alternando sus papeles en la franja de asistencia de arriba, y generalmente se les da mucha libertad creativa. La última franja es el delantero, a modo de punta de lanza, que idealmente es un jugador muy completo que se siente igualmente cómodo jugando el balón con los pies o por el aire.
PO: 8
DFC: 8
DFI/D: 10
MECd: 10
MEI/D: 12
MECa: 12
DLs: 14
Autores: wwfan & Millie
Teoría de roles
Tipo de mánager: Arsène Wenger
Moviéndonos hacia los sistemas de mentalidad más expresivos, en los que la estructura de control se combina con la responsabilidad individual de cada jugador, nos encontramos con Arsène Wenger. A diferencia de los otros sistemas, aquí la mentalidad se ajusta al rol que el jugador desempeña en cada momento del partido, y por tanto cambia dependiendo de qué papel está desempeñando: defensa, apoyo o ataque (ver Funciones de jugadores y subidas). Cuando se juega con una estrategia ofensiva, los cinco roles de ataque tienen la misma mentalidad, mientras que cuando se juega con un sistema defensivo, a los cinco jugadores defensivos se les asigna la misma mentalidad defensiva. Por tanto, lo que va cambiando es el número de jugadores asignados a cada tarea. Pero todos los jugadores asignados a una misma tarea van a tener siempre la misma mentalidad. El papel del jugador en cada momento se convierte entonces en el aspecto más importante del juego, por encima de sus habilidades individuales o del sistema del equipo. Cuando todo encaja en su sitio y todos los roles interactúan perfectamente, el fútbol es mágico.
Roles defensivos: 8
Roles de apoyo: 11
Roles ofensivos: 14
Autores: wwfan & Millie
Mentalidad de 2-6-2
Tipo de mánager: Marcelo Lippi
Los equipos de Lippi tradicionalmente han sido de los más expresivos del fútbol italiano, debido en parte a la capacidad de su carismático carácter de generar espíritu de equipo, pero principalmente a causa de sus flexibles planteamientos tácticos. El sistema 2-6-2 permite una flexibilidad considerable en el centro del campo, con seis jugadores interactuando como un grupo de soporte para el ataque y para la defensa. Como ocurre con la mayoría de los planteamientos italianos, este sistema puede terminar por frustrar a los rivales a base de dominar la posesión en la parte de atrás, cuando los dos centrales interactúan con el centro del campo formando un sistema de pases de ocho jugadores, para después convertir instantáneamente la defensa en ataque en cuanto uno de los de arriba aparece de repente sólo y desmarcado.
PO: 8
DFCs: 8
DFI/D: 11
MECd: 11
MEI/D: 11
MECa: 11
DLs: 14
Autor: zagallo
Teoría del 5×5
Tipo de mánager: Rafa Benítez
A pesar de que a Benítez no se le identifica precísamente como un libertario, su planteamiento estructural de las tácticas es bastante simple, basándose en cinco jugadores para defender y cinco para atacar. Aunque ha transformado al Liverpool en un equipo muy difícil de romper, sigue siendo criticado por sus ideas de ataque y falta de anchura. Con un estilo típico español, Benítez quiere que los cinco de arriba jueguen con creatividad y talento, desarmando las defensas rivales con el intercambio rápido de pases y toques a modo de fogonazos. Sin jugadores que tengan la visión y el toque necesarios para romper las defensas en áreas pequeñas, esto se traduce en muchos partidos pesados pero efectivos. Sin embargo, con los jugadores adecuados y suficiente libertad creativa arriba, un juego de ataque brillante se complementará con una defensa eficaz.
PO: 8
DFC: 8
DFI/D: 8
MECd: 8
MEI/D: 12
MECa: 12
DLs: 12
Autor: Asmodeus
Mentalidad global
Tipo de mánager: Kevin Keegan
La mentalidad global encaja con un mánager que quiera que sus jugadores usen su propia cabeza y que confíe ampliamente en técnicas de motivación para sacar lo mejor de ellos. Cuando el equipo está jugando bien, el sistema global es capaz de producir un fútbol excelente. Sin embargo, su relativa falta de cobertura defensiva y una tendencia a estar bastante comprimido significa que, cuando las cosas no vayan tan bien, puede ser superado a la contra por las bandas y demasiado apretado en ataque. Para combatir esto, necesita altos niveles de libertad creativa y jugadores que puedan hacer el mejor uso posible de ella, junto con una excelente disciplina de equipo y mucha determinación. Para un mánager que confíe en sus charlas de equipo y su trato con la prensa, puede ser un gran sistema.
Todos los jugadores: 11
Asociaciones efectivas de delanteros
Aunque hemos especificado dos tipos de delanteros, los esquemas de mentalidad que acabamos de comentar sólo mencionan un único ajuste para el puesto de DL, a pesar de la necesidad de que el DLa juegue más arriba que el DLd. La razón de que esto haya sido omitido es la diferencia de instrucciones que hay para un sistema de mentalidad ofensivo, estándar o defensivo.
En todos los sistemas, es importante que haya una buena diferencia de mentalidad entre los dos delanteros. Esto evita que la defensa rival sea capaz de trazar una única línea defensiva que anule el espacio de ambos delanteros a la vez. Un DL se deja caer más atrás para encontrar espacios delante de la línea, mientras que el otro juega más arriba e intenta meterse en el espacio que haya detrás de ella. En un sistema defensivo, el esquema de mentalidades está directamente relacionado con la mentalidad más baja del DLd, mientras que al DLa se le asigna una mentalidad más alta para asegurarse de que juega colgado del hombro del último defensa. En un sistema ofensivo, el esquema de mentalidades está referido a la mentalidad más alta, la del DLa, mientras que al DLd se le asigna una mentalidad más baja para asegurarse de que se deja caer en el espacio que haya más abajo.
Partiendo de la mentalidad del DFC (que llamaremos “x”) como base, recomendamos los siguientes ajustes como orientación para conseguir una asociación efectiva entre delanteros:
Defensiva: DLd (x + 5); DLa (x + 8 )
Estándar: DLd (x + 3); DLa (x + 7)
Ofensiva: DLd (x + 1); DLa (x + 6)
Sin embargo, para un sistema de mentalidad global la fórmula es ligeramente diferente:
Defensiva: DLd (x); DLa (x + 4)
Estándar: DLd (x - 2); DLa (x + 2)
Ofensiva: DLd (x - 4); DLa (x)
Estos ajustes pueden ser alterados dependiendo de la habildad y velocidad de los delanteros, la mentalidad inicial de cada sistema y la visión específica de cada mánager.
