7. Teorías de estrategia de partidos (I)
Teorías de estrategia de partidos
Esta sección explica las suposiciones en las que se basan las estrategias de partido defensivas, estándar y ofensivas, y detalla cómo traducirlas al sistema de “sliders”. También habla de cómo puedes transformar estas tres estrategias en cinco, añadiendo las opciones de “cierre total” y de “control” al arsenal del mánager.
Suposiciones de estrategia
Suposiciones del sistema de mentalidades
• En sistemas ofensivos, asumimos que todos los jugadores de ataque y de apoyo deben estar con mentalidad ofensiva, y que los jugadores de defensa estarán con una mentalidad o bien ofensiva, o bien normal.
• En sistemas estándar, los DFC’s y los DL’s pueden, pero no tienen porqué, estar con mentalidades defensivas y ofensivas respectivamente, con el resto del equipo en normal.
• En sistemas ofensivos, asumimos que todos los jugadores de defensa y de apoyo deben estar con mentalidad defensiva, y que los jugadores de ataque estarán con una mentalidad o bien defensiva, o bien normal.
Suposiciones de pase
Los estilos de pase deben estar equilibrados para que proporcionen una mezcla ideal de tres propiedades. Un buen sistema de pases debería:
a) Aliviar la presión que reciba la defensa
b) Mantener la posesión del balón
c) Crear buenas oportunidades de gol
Para equipos defensivos, que jueguen más atrás y de forma más cautelosa que los equipos ofensivos, es importante asegurarse de que el balón se saca rápidamente de la zona de peligro. Normalmente serán más débiles que el rival, o al menos no buscarán el gol con tanta perseverancia como ellos, y por tanto querrán que sus pases sean incisivos en las pocas ocasiones que tengan para utilizarlos. Los equipos más ofensivos querrán bajar el balón y jugarlo, mantener la posesión y buscar las mejores oportunidades de combinar con los compañeros para conseguir marcar.
Debido a esto, TT&F’09 establece los siguientes esquemas para los estilos de pase:
Defensiva
Defensa ‐ en largo
Apoyo ‐ combinar
Ataque ‐ en corto
Estándar
Defensa ‐ en largo (bajo)
Apoyo ‐ Combinar
Ataque ‐ Combinar (bajo)
Ofensiva
Defensa ‐ en corto
Apoyo ‐ combinar
Ataque ‐ en largo
La lógica detrás de todo esto es que los equipos defensivos intentarán mandar el balón lejos de su portería, pero luego se concentrarán en mantener la posesión cuando lleguen al centro del campo. Debido a la menor anchura de juego, los jugadores deberían estar lo suficientemente juntos como para tener opciones de pase. Por eso, los jugadores de apoyo pueden ponerse en “combinar” y los de ataque pueden usar pases “en corto”. El equipo debería ser capaz de mantener el balón, pero sólo lo intentará una vez hayan salido del tercio defensivo. Como el ataque no es la prioridad fundamental de su plan, se da por hecho que el equipo puede permitirse ser algo menos incisivo en el tercio final con tal de conseguir mantener un poco más el balón. Si tú tienes la posesión, el rival no la tiene y, por tanto, no puede marcar.
Los equipos ofensivos, por otro lado, necesitan tener el balón y jugarlo entre ellos. Los defensas reciben órdenes de tocar en corto para que puedan buscar una buena opción de pase para comenzar un ataque. Como deberían estar bajo menos presión, deberían tener tiempo suficiente y la mentalidad adecuada para poder hacer esto. Los jugadores de ataque utilizarán pases largos por dos razones: primero, les permitirá hacer un juego mucho más incisivo, lo que dará lugar a buenas oportunidades de poder combinar con los jugadores que estén más adelantados; y segundo, ya que los jugadores deberían estar más separados y con espacios, un juego de pases más directos les da más opciones y permite que los pases alcancen a los jugadores más fácilmente. En la mayoría de formaciones, los jugadores de ataque serán los jugadores de banda (laterales y extremos), así que esto les permitirá buscar opciones en el centro del campo sin necesidad de tener que centrar siempre balones perpendiculares desde la banda al medio. Los jugadores de apoyo se colocarán más atrás y jugarán peligrosos balones en profundidad hacia los jugadores de ataque, intentarán revitalizar ataques que estén a punto de morir y tratarán de reciclar rápidamente cualquier medio-despeje de la defensa rival.
Las instrucciones de pase de las tácticas estándar son similares a las defensivas, pero los distintos ajustes de pase están más próximos entre sí ya que habrá más “neutralidad” en los papeles de los jugadores. Se trata de intentar mover el balón a la manera en que lo hace una táctica ofensiva, pero tratando de evitar poner al equipo bajo una presión innecesaria con inapropiados pases cortos en defensa.
Suposiciones de tempo
Un tempo rápido suele ser mejor para equipos ofensivos, ya que cuanto más rápido se mueva el balón de un lado a otro, más probable será que se abran espacios en el último tercio del campo. Un tempo más lento significa menos pases fallidos, pero permite al equipo rival tener más tiempo para recolocarse y cubrir los posibles ataques. Es por tanto más eficaz para formaciones de carácter defensivo.
Hay diferencias culturales y climatológicas a tener en cuenta cuando consideremos lo anterior. Los países con climas más fríos tienden a jugar con un tempo más rápido que los equipos de regiones más cálidas. Hay varias razones para esto. En primer lugar, el balón se mueve más despacio en condiciones climatológicas adversas, así que un juego con tempo lento y pases cortos es poco apropiado. Aunque el balón puede deslizarse rápidamente por un terreno mojado, se ralentiza considerablemente en uno totalmente encharcado, dando lugar ambas cosas al desarrollo de un juego directo y de ritmo rápido en el norte de Europa. En segundo lugar, las condiciones calurosas y de humedad consumen rápidamente la energía de los jugadores, así que los equipos de esos climas tienden a hacer un juego con un tempo más lento, orientado a mantener la posesión, y dando lugar al fútbol altamente técnico de Sudamérica, el sur de Europa y las mejores naciones africanas. Pensar sobre las preferencias futbolísticas de la cultura del país en la que trabaja ayudará al mánager a encontrar rápidamente su base táctica.
NOTA: Comprueba las dimensiones del campo antes de elegir el tempo ideal.
Suposiciones de anchura
Para romper la defensa rival, el equipo atacante tiene que utilizar tanto campo como sea posible para abrir espacio. Por contra, un equipo defensivo intentará reducir espacios en cuanto tenga oportunidad. Aunque la anchura defensiva de un equipo será naturalmente más estrecha que la de ataque, es arriesgado para los equipos débiles abrirse mucho, ya que en cuanto pierdan la posesión se volverán muy vulnerables a los pases rápidos que exploten los espacios antes de que la formación recupere la forma defensiva.
También hay diferencias culturales. Los equipos norteeuropeos tienden a abrir el balón a las bandas con mucha frecuencia y esperan que los extremos y los laterales trabajen juntos para producir gran cantidad de centros desde posiciones estándar. Equipos de países orientados más hacia la técnica tienden a jugar mucho más cerrados, buscando controlar la posesión en el centro del campo y usando potentes laterales o centrocampistas/delanteros que se abren para proporcionar anchura cuando y como sea necesario.
NOTA: Comprueba las dimensiones del campo antes de elegir el tempo ideal.
Suposiciones de pérdida de tiempo
Un equipo atacante tratará de marcar goles y no querrá perder nada de tiempo. Un equipo defensivo tendrá la esperanza de no encajarlos, y tratará por tanto de sacar provecho de cualquier parón en el juego para ganarle más minutos al reloj. La pérdida de tiempo también tiene muchas variaciones culturales. Algunas naciones/ligas tienen más tendencia hacia el juego defensivo y emplearán la pérdida de tiempo mucho más pronto que otros. Otras culturas creen que el ataque es la mejor forma de defender y seguirán yéndose arriba casi hasta el pitido final. Ambas estrategias tiene debilidades potenciales. Acomodarse con una estrecha victoria durante 80 minutos puede causar que un equipo se derrumbe ante el peso de la presión ofensiva, mientras que seguir apretando en busca del gol que sentencie el partido hace que se corra el riesgo de encajar uno a la contra. A la hora de la verdad, el tipo de estrategia de pérdida de tiempo que utilices dependerá de la confianza que tengas en tu equipo. Probablemente, es mejor emplearla como una instrucción dinámica que vaya cambiándose en función de la situación del partido.
Suposiciones de entradas
Un equipo ofensivo intentará ganar el balón rápidamente en la parte de arriba del campo, y por tanto irán fuerte a las entradas. Como la mayoría de entradas serán en campo rival, no importa si terminan en falta, ya que no serán en posiciones peligrosas. Las entradas en esas zonas, además, tienen menos probabilidades de suponer tarjeta. Por tanto, las entradas serán fuertes. Un equipo defensivo intenta mantener a los jugadores detrás del balón y no cometer errores en las entradas. También se verán relegados a su propio campo, así que no se podrán permitir conceder tantas faltas, ya que serían peligrosas y además podrían resultar en tarjetas. Los jugadores sólo harán entradas cuando estén seguros de robar el balón o cuando no les quede más remedio. Por tanto, las entradas serán suaves.
Suposiciones de marcaje
El marcaje suelto y zonal generalmente significa que el jugador no estará cerca del rival cuando la posesión cambie. Estos jugadores estarán disponibles inmediatamente para recibir un pase ofensivo. Son las instrucciones más adecuadas para jugadores de ataque. Por contra, el marcaje férreo y al hombre asegura que el jugador está tan cerca como sea posible (cuando su equipo no tiene la posesión) de su jugador rival. Tales jugadores tratarán de recuperar el balón y lanzar pases hacia los atacantes, más desmarcados, para comenzar un contraataque. Es la instrucción preferida para jugadores de apoyo y de defensa.
NOTA: Es más que posible jugar con un marcaje zonal y férreo, que suele ser el método preferido para jugadores que no tienen un oponente claro al que marcar.
Suposiciones de destino de los pases
Un equipo ofensivo intentará explotar el espacio de las bandas y enviar el balón con frecuencia a esas áreas. Por tanto, para formaciones de ataque, el destino de los pases deberían ser ambas bandas. En contraste, un equipo defensivo trata de enviar balones directos, y por tanto tenderá a enviar pases que puedan ser alcanzados por los delanteros colocados en posiciones centrales. Así que para formaciones defensivas, los pases deberían ser hacia el centro.
La forma de la táctica, que suele venir determinada por preferencias culturales, tiene un impacto directo a la hora de elegir las mejores instrucciones de pase. Un equipo sin extremos podría no sacar el mejor partido de una instrucción de pases hacia las bandas, y “combinar” podría ser la mejor opción. De la misma forma, una formación defensiva empleando un delantero solitario corre el riesgo de que este delantero sea superado por la defensa antes de que pueda descargar el balón atrás a los centrocampistas. “Combinar” enviará más balones a las bandas para que los extremos los controlen, y podría ser una mejor opción.
Las opciones de banda derecha/izquierda funcionan mejor cuando has identificado una de las bandas de tu rival como considerablemente más débil que la otra, y quieres sacar provecho de esa debilidad.
Suposiciones de libertad creativa
La libertad creativa, que anima a los jugadores a salirse del planteamiento táctico y asumir riesgos, es de gran importancia para una estrategia de ataque pero peligrosa para una defensiva. Cuanto más agresiva sea la estrategia, más jugadores deberían recibir instrucciones de libertad creativa alta, mientras que los jugadores de apoyo deberían tenerla en “normal” y los jugadores de defensa más baja. Sin embargo, y como se detalla en la sección de Formaciones, asignar los niveles de libertad creativa es algo que depende totalmente del tipo de mánager, como ocurre con las funciones de los jugadores.
Suposiciones de “libertad de movimientos”
Darle a un jugador “libertad de movimientos” le anima a abandonar abiertamente sus labores defensivas para concentrarse en encontrar espacios de ataque. Al igual que con la libertad creativa, es algo muy ventajoso para los sistemas ofensivos, pero potencialmente peligroso para los defensivos. Sin embargo, para todo sistema es importante que un jugador trate de crear espacios en todo momento para poder ofrecer opciones de pase a los jugadores bajo presión. Para cada sistema, al menos uno de los jugadores en funciones de ataque debe operar dentro de la estructura de la formación, o de lo contrario se perderá la estabilidad defensiva y la organización ofensiva. Sin embargo, a los otros se les puede dar libertad de movimientos. Por esto, las estrategias de ataque tiene tres jugadores con libertad de movimientos, las estándar tienen dos y las defensivas sólo uno. Para las tácticas de partida que acompañan a esta guía, hemos hecho que el DLa sea por defecto el jugador con libertad de movimientos. Esto está bien si es descrito como un “DL” en el juego. Para DC’s, es mejor aplicar la libertad de movimientos en otros jugadores, ya que no suelen hacer un uso demasiado bueno de la instrucción.
NOTA: Con jugadores de clase mundial, o cuando utilices un ‘cerebro’ creador de juego o un líbero, puedes aumentar el número de jugadores con libertad de movimientos. Sin embargo, hacer esto con un equipo malo sería desastroso.
